martes, 13 de octubre de 2009

Miseras gotas de sangre


Dicen que los vampiros no se sacian, para ellos varias gotas de sangre no son suficiente.


Ayer me sentí igual. Jamás pensé tenerte en mis manos.


La idea nunca estuvo en mi mente. Sin embargo anoche tus brazos me cubrieron y tus labios a los mios con lujuria se unieron.


A mi boca lleve tu ser, mientras mis manos recorrían todo tu cuerpo.


Ayer las manecillas del reloj no se movieron y ni si quiera me dolió la posibilidad de quedarme sin dinero.


Anoche... !Que noche!...


Mi mente grabó las marcas de tu cuerpo, cual mirada fotográfica llena de pasión y deseo.


Eran las nueve y no querías llegar al acto completo, y eso fue frustrante pues la sangre llenaba ya espacios en mi todo cuerpo.


No te juzgué, ni aún te juzgo, pues de antemano aclaraste no estar seguro.


Hoy que despierto me molesto, pues ni el frío del agua ni la ayuda de los recuerdo lograron saciar las ansias que tenía hacer mio tu cuerpo.




jueves, 17 de septiembre de 2009


Zapato nuevo, gastado, usado.

Sigues posándote en mis andansas y sacandome cayos.

Ya no cabes en mi pie pero sigues empeñado en disfrutar mis pasos


Cuanto daría por echarte a un lado, sin embargo parece

ser imposible pues a mis dedos sigues aferrado.

Zapato amarillo, verde, cara de sapo.

Ojalá encuentres otros pies que quieran llevarte a pasear

y a comprarte tragos.


Quizás de esa manera, ebrio, sucio, y drogado entiendas que

tu vida, tu juventud y tu comodidad quedaron en el pasado.
Víktor Lhuis.....

viernes, 28 de agosto de 2009

Ya no quedan lobos


Solo algunas luces dejaban ver tu torzo. Algunas rojas otras verdes, como la sustancia que corría a través de mi cuerpo.

El humo de la pista me afixiaba pero eso era lo de menos.

Como siempre casi no tenias ropa, mientas lentes oscuros ocultaban tu mirada.

Hoy ibas de bombero, aunque de militar te ves mejor.

Nunca me atreví estar mas cerca, aunque con ansias locas deseaba que apagaras este fuego que corría en mi interior. Quizás producto de las ganas que te tenia o producto de los efectos de la mezcla de alcohol.

Siempre vivía deseándote, cada madrugada tocaba mi cuerpo pensándote. Eras inalcanzable.

Ese día que a mi llegaste habías decido dejar también tus ojos al desnudo, como todo lo demás, inclusive tus tan hermosos glúteos.

Nuestras miradas se cruzaron, cual estado hipnótico nos acercamos. Tu olor peculiar a bar, tu fuerza y tus esquistos movimientos al bailar me llevaron a un gran éxtasis que a la eyaculacion me logro llevar.

"Lobo" me susuraste en el oído, mientras no dejabas de sostener mi pene aun erguido.

A nuestro alrededor ya no quedaba nadie, mientras que con otro susurro la magia apagaste,

"Bueno chico, es hora de pagarme..."

"Ya los lobos no cazan su presa para saciar su hambre si no para llevar a la quiebra a los hombres..." Viktor Lhuis

viernes, 21 de agosto de 2009

Dejen al Dragón dormido


"Dejen al dragón dormido". El gobierno de Puerto Rico aún no entiende que todavía queda un sector estudiantil del campus riopedrense que está en pie de lucha contra las injusticias y malas decisiones de la administración precaria que tiene este país. Río Piedras es una "tierra conquistada" por intelectuales que pueden destronar a cualquier funcionario de su "reino" con tan solo decir un par de palabras. "El conocimiento es poder" , y el campus universitario tiene conocimiento de sobra. La policía de Puerto Rico le tiene miedo, y es de entenderse, saben que la capacidad de los estudiantes de ofender con la palabra y agredir a cualquiera que trate de venir en su contra es muy fácil y no se tiene que usar la fuerza física. Sus cerebros superan las masas musculares de estos moustros sin cerebro, muchos de ellos sin educción, que vaya mas allá de como disparar, además como verse bien y sentirse los "machos" del país. Pacíficamente los estudiantes pueden llegar a acuerdo entre ellos, y los comerciantes lo saben. Pero cuando una fuerza exterior, trata de invadir sus espacios, cual si fueran alienigenas de otro planeta, obviamente la clase educada de este país va a reaccionar. Nuevamente reitero no invadan los espacios de los que si saben, de los que pueden destronarlos y sacarlos de sus sillas pues aunque las oligarquías los ven como minorías, sus poderes son mas fuertes que los de una murallas de músculos sin cerebro, cubiertos de ego y creencias de superioridad. Dejen el Dragón dormido y no se metan con las mentes inteligentes de este pais.
Víktor Lhuis

miércoles, 5 de agosto de 2009

No me señales


No me señales porque soy o por quien no soy.


No me señales porque vengo o porque voy.


No me señales por ser payaso o porque no me río de tus comentarios.


No me señales por ayudar al Mundo o porque como hombre no te cumplo.


No me señales por ser honesto o por callarme mis sentimientos.


No me señales por estar solo, no me señales por ser celoso.


No me señales por tener miedo, no lo hagas por amor al cielo.


No me señales por amar la belleza no me señales por creer en las reinas.


No me señales más te lo pido. Recuerda al hacerlo tres dedos se van contigo.


No me señales ni mis virtudes ni mis defectos, pues cada día que pasa me vas perdiendo.

lunes, 3 de agosto de 2009

Amor de Naipes


Trabajo de pobre, trabajo de rico. Llenas mis venas de adrenalina y te conviertes en mi más aliado testigo.

O lugar de tristeza, lugar de sufrimiento, cuanto vales en mis recuerdos.

Le distes la oportunidad y mi alma está sonriendo.

Llegó para quedarse y ya mis manos piden su cuerpo.

Nuestras miradas se cruzaron y de nervios tembló todo mi cuerpo.

Le pido a Dios poder ver sus gestos de dulzura en el sexo, aunque me pregunto si sea lo correcto.

Trabajo de pobre, por tú culpa casi todos los días estamos coincidiendo.

Aléjalo de mí por favor, tocar su cuerpo me llevará al infierno.

No dejes que me hable, no dejes que sienta su aliento.

Por favor aliado del alma, no me dejes entrar en este juego.

¿Por qué no llegó antes? ¿Por qué no puedo apagar este deseo? Contéstame te pido o ayúdame a salir corriendo.

Cada día que lo veo crece más este sentimiento, crecen mis deseos de besarlo, con más ansias quiero tenerlo.

Lo miro con lujuria, muerdo mis labios y los siento hirviendo. Me excito al mirar todo su cuerpo y como un lobo ante su presa quisiera destrozarlo a besos.

Las horas nunca son suficientes y cada noche intentó a través de las copas olvidar este sentimiento.

Tiro los naipes y las cartas no me están mintiendo, si su cuerpo toco con mis labios, el destino del verdadero amor cambiaré por completo.
Víktor Lhuis

jueves, 30 de julio de 2009

En el Fondo de la disco hay un negrito



Noche tras noche, Joseíto visitaba la misma barra. Pasaba las horas mirando a la gente entrar y salir, bailar y tomar; sin decir ni una palabra.

Joseíto no hablaba con nadie, sin embargo todos lo conocían. El barman no le preguntaba lo que tomaría, pues ya era costumbre que sólo pidiera un vaso de agua fría.

Siempre vestía de corbata y chaqueta, aunque los tiempo de vestirse así ya no era la moda de las discotecas.

Joseíto vio evolucionar muchas cosas. En los ochenta escucho la música de Michael Jackson; en los noventa un par de rockeros de espanto y ahora en el 2000, un poco de pereo que según él no le gustaba tanto.

Nadie sabía su misterio y algunos lo insultaban y le tiraban con trozos de hielo. A Joseíto esto no le molestaba pues tenía la esperanza de que estos no "volvieran mañana".

El dueño del lugar odiaba verlo llegar. Su parecencia incomodaba a la gente que bajaba de San Juan.

Nadie, ni los más viejos del barrio conocen de su pasado, aunque se rumora éste fue un hijo que en algún momento dejaron olvidado.

Las discos ahora son más obscuras, y ya nadie fuma frente a la barra sentado. Para Joseíto esto fue un alivio pues siempre terminaba en la madrugada intocicado.

Casi a las tres los ojos de Joseíto comienzan a brillar, y a las cuatro no paran de llorar. Otra noche más en la que no regresó aquella alma que sentado en la misma silla de aquella barra conoció y que juró nunca dejar de esperar.
Joseíto siguió su vida sentado en la misma silla. Una noche a eso de la de las tres de la madrugada hubo una redada. Murió Joseíto. A uno de ellos se le escapó una bala. Sus ojos no volverían a ver la luz aquella mañana, pero Joseíto sonrió pues sabía que quizás en el cielo habría una silla donde pudiera sentarse a esperar a su amada...Víktor Lhuis