
Por mucho tiempo lloré, me frustré, te rogué e inclusive deje de ser, para hacerte feliz.
¿Qué recibía a cambio? Sólo rechazos, malas caras, y un dedo señalándome como saico. Por mucho tiempo sólo quería pasar el tiempo a tu lado. Sin embargo esos momentos tu los llenabas con la presencia de otros, inclusive a través del ciberespacio. Nunca podíamos estar solos. Me sentía incapaz de no llenar tus espacios. Sólo me faltaba pararme de cabezas. Pero no, nada te complacía, ni siquiera los poemas que te escribía, catalogados por ti como cursilería.
Es muy lamentable que no apreciaras ese amor ciego que sentía por ti. Hoy aunque te amo, me amo más yo. Me disfruto, soy un ser especial. He logrado comprobar que sin ti el Mundo puede pasar igual. E inclusive mi compañía me agrada más que el séquito interminable de amistades que hasta el sexo interrumpías para oírles al contestar.
De mi compañía aprendí mucho y me encanta mi soledad. Perdoname mi tesoro, pero el tiempo no da marcha atrás. Ahora lamento las cosas que siempre quise hacer y por estúpido las dejé pasar.
Ahora los roles han cambiado, yo no me arrodillo más. Me buscas, me anhelas pero es muy difícil pues el tiempo no marcha atrás.
Antes te acariciaba, te besaba y no te sentía en comodidad. Dejé de hacerlo, pues mi orgullo tiene un límite, aunque esta vez se tardo en llegar.
Me cuestionas que no te toco, pero así tú lo estableciste varios años atrás. Si de algo vale te pido disculpas, pero hoy me importa ser feliz yo que un amor que no sé a dónde llegará.... Víktor Lhuis

No hay comentarios:
Publicar un comentario