De mí esperan muchas cosas, pero
yo no espero nada que vaya más allá de tener un pote grande de tinta y una buena hoja de papel.
yo no espero nada que vaya más allá de tener un pote grande de tinta y una buena hoja de papel.A los treinta y tantos ya la vida me reclamará un asiento, un descanso, una labor de cuarenta horas y dejar muchos sueños y anhelos en el pasado.
La familia orgullosa por un niño con una buena preparación y con un armario lleno de corbatas, mientras los amigos se alejan por extrañar al chico bohemio que hoy sólo acude a fiestas de gala.
A los treita y tantos, las sandalias serán sustituidas por zapatos italianos, mientras el "fast food", se convertirá en un restaurante donde la comida se acompaña con vino blanco.
Las noche de ver el amanecer, embriagado hasta perder el aliento, y las charlas humanistas con amigos se modificarán por una rutina quasi militar y con conversiones ejecutivas rodeados de copas de champán.
En mi casa me esperará mi mascota dormida, y en la cocina un silencio sin final. En ese entonces mis preocupaciones sobre el Mundo se irán al pasado, junto con el francés y el italiano.
A los treita y tantos tendré una vida aburrida si no disfruto el presente y no hago nada para evitarlo.
A los treita y tanto espero que mi vida no sea como lo que en estos versos describo, pues prefiero desde ya morir antes de llegar a pertenecer a un Mundo donde no pueda disfrutar lo que hago.

Realmente creo que a los treinta todavía podrás ser feliz..
ResponderEliminarsólo hay q encaminarse bien, y tratar de no "dejar muchos sueños y anhelos en el pasado", buscar la fuerza para ejercerlos en el presente..
Buen texto.
Muchas veces escribimos a base de experincias que vivimos en el momento pero, sé que muchos sueños que viajan en mi mente lograré ponerlos en concreto.
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